-En mi opinión, no debiste irte asi- dice mientras se incorpora, yo también me levanto pero sólo para sentarme en una banquetita que hay cerca, curiosamente el me sigue y me imita aunque obviamente lo hace con su chulería.
-Claro y esperar a que se presentarán como la nueva pareja, suena genial- y me siento estúpida al momento de decirlo en voz alta, más porque desde que Alberto ha vuelto nuestra relación no es del todo estable.
-El accidente fue muy fuerte, comprende que...
-¡Al diablo el accidente!- grito- esta bien, estuvieron muy cerca pero no es motivo para que... para que se besaran, entiendo que estén afectados pero... ella ni siquiera se esperaba el beso- terminó susurrando- lo hizo por que quiso.
-¿lo perdonarás?- me dice mirándome, yo no lo miro, veo a la nada.
-No lo sé- digo.
-Bueno pues tendrás que decidir, te ha encontrado.
-¿que?- volteó para mirarlo, hace un gesto con la cabeza señalando la entrada por donde el cruza.
-Suerte cielo- dice mientras se levanta, estoy apuntó de decirle que no me gusta como me llama, pero de mi boca salen otras palabras.
-¿Podrías llevarme?- susurro, pero creo que ha sido mala elección decirlo.
-Perdona no te escuche- sonríe pícaro con una suficiencia...
-Que si puedes llevartelo- digo, no repetiría lo que dije porque fue algo tonto. Su sonrisa desaparece y su rostro se endurece, sinceramente está muy guapo así.
-Lo distrare, sólo espera- y sin más palabras desaparece en las gradas.
-No se que es más difícil, si hablar contigo o encontrare.
-Créeme estas por averiguarlo- digo demasiado molesta, Alberto suspira amargamente- ah y puedes ahorrarte los "no es lo que parece " o "el momento no nos dejo pensar con claridad" estoy muy segura de que sabías lo que hacias.
-Oye-se sienta a mi lado- no supe lo que paso, perdóname- lo miro a los ojos y me pierdo, como la primera vez que lo vi, estoy por decirle que me deje pensar las cosas, aunque en dos días le diga que volvemos, casi las frases se articulan y el parece saberlo, pero su radio suena.
-Protección Civil, Alberto- dice Andrés desde el otro radio- Alberto, Alberto.
Pero Alberto sólo baja el volumen del radio.
-Contesta-le digo-podría ser urgente.
-Ahora no-pero Andrés insiste varias veces más-Joder- toma la radio-¿que pasa Andres?
-Tu Guardia.
-Ahora no, no puedo.
-Ya te informé tomalo como quieras cabron.
Alberto suspira, sabe que tiene que hacer esa guardia.
-Hablaremos luego, esto no ha terminado- y se marcha molesto.
Cuando Andrés llega a mi lado le doy las gracias, quiero irme a casa.
-espera- dice el- ¿aún quieres que te lleve?-sonríe muy irritante.
-No gracias-le digo muy fríamente.
-Bueno, si tu dices, otro día nos veremos, o tal vez no.
Sonrie dejando la duda en el aire. ¿Acaso se va? ¿Definitivamente? No lo se pero sería lo más natural, es decir el no originario de este lugar, esta en un trabajo donde lo pueden enviar de allá para acá pero por alguna extraña razón no quiero que se vaya.
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