jueves, 30 de abril de 2015

El es así, un descarado, un tonto.
Dicen que las cosas pasan por algo que las cosas llegan según lo que necesitemos, pero lo que ahora necesito profundamente es estar sola. Y creo que todos lo saben es decir mis padres y mis hermanos saben lo mal que lo he estado pasando y que ahora mismo lo que menos quiero es a otra persona.
Sigo pensando en el y es que 2 meses sin verlo lo hacen más difícil, son tantísimos recuerdos, pero el ya no esta y eso me resulta extraño. Ni siquiera prestó atención al partido que se juega y bien se que no es la primera vez. Necesito relajarme distraerme o algo, así que me dirijo a los sanitarios a mojarme un poco la cara. El agua es muy fría pero no importa servirá para despejarme.
Salgo con paso relajado, tratando de concentrarme en algo que no necesita concentracion, más bien que se disfruté. Vuelvo a la cancha cuando un tipo alto ya bastante familiar para mi se acerca caminando. Instintivamente pongo los ojos en blanco. Hay personas descaradas y el es una de ellas. Sonríe con una picardía que irrita, al menos a mi y eso parece divertirle. Respiro hondo y trató de ignorarlo. Y es que al menos el consigue que me olvide de mi ex por algunos segundos, cuando mis pensamientos se centran en cuanto lo detesto. Algo ya muy común en los tres meses que lo conozco. Y sólo espero que en mi esa frase "del odio al amor sólo hay un paso" No se cumpla jamás y menos con el.

martes, 28 de abril de 2015

Calmate.
Me ordene a mi misma mientras caminaba, en esta ocasión verlo sólo me haría odiar. Necesitaba urgentemente llegar al partido.
Baje, subí recorrí dos pasillos caminando lo más rápido posible, pero justo antes de llegar estaba el, recargado en una moto negra, ahora con su uniforme ya no de vigilante, un uniforme negro de policia, aunque sinceramente no creía que fuera la opción más acertada. Tome aire y con paso más calmado pase justo delante de el. Sí me miro no supe y no tenía tiempo de ponerme nerviosa, porque estaba segura de que lo que me esperará en aquella cancha abriría brechas.
Al llegar vi una sonrisa, de las más tiernas del mundo y supe que nunca había sentido tanta añoranza por alguien que tenía cerca. Me guiño un ojo.
Así pasaron los 90 minutos de un partido que no disfruté, que quedó vacío.
Se dirigió seguro de si mismo, sin llegar a ser chulo, con una preciosa sonrisa.
-Hola...- dejó el saludo al aire.
-Ho...hola-le dije.
Vaya que 7 meses son una eternidad.

miércoles, 22 de abril de 2015

Recuerdo que hace 5 meses, lo vi un martes, fue raro ya que el sólo trabajaba fines de semana, pero en esta ocasión no esta vestido como un guardia... más bien como un policía. En ese instante supe que mi camino al delirio, enfados y malas caras estaba empezando y es que ahora no sólo sería verlo un fin de semana por mes, lo vería si es que el destino se encaprichaba en ponerlo frente a mi. Hoy estoy sentada en mi cama, escuchando una estación de radio a la cual no prestó atención, estoy enfadada, como es costumbre cuando el muy chulo se acerca. Pero ahora estoy a salvo en casa, pero como si el destino o las casualidades se alinearan encuentro una imagen que me hace pensar... ¿será que esto al final tendrá un buen proposito?

Gracias a Luz y Adri unas grandes amigas, va por ustedes este cap.

sábado, 18 de abril de 2015

Lo odio. Simplemente es eso. No soporto verlo. Cada vez que lo tengo enfrente de mi quisiera golpearlo, mandarlo lejos muy lejos, perderlo de vista. Pero no es asi, el destino o lo que sea lo acerca a mi.
Estoy esperando como cada fin de semana a que comience el partido de mi equipo favorito. Esta vez voy preparada, llevo una botella grande de agua y un sombrero gris que he encontrado en mi casa. Pongo música desde mi celular en reproducción aleatoria y me colocó los auriculares. Suena mi grupo favorito italiano "Il Volo" con "Non farmi aspettare". Es una canción hermosa cantada por voces hermosas. Tarareo hasta que termina. Cambio de posición dando sobre mi eje 180 grados y me siento como en posición de yoga. Como si no controlará mis movimientos mi mirada gira un poco a la izquierda. Por el umbral de una de las puertas aparece el, caminando con su habitual chulería, con toda esa pose de chico malo. Me ve. Yo quiero matarlo, el parece divertirse con la situación. Camina como si viniera en dirección mía, pero se detiene en el gimnasio al aire libre, se sienta en un aparato del gimnasio que esta frente a mi. Se recuesta como si fuera el tipo más bueno y guapo del planeta. Idiota.
Eso es lo que es y algun día yo lo haré enojar y yo misma me divertire con ello.

viernes, 17 de abril de 2015

No hace sol, las nubes lo han tapado. Apesar del cielo gris, es un día que tiene como un detalle especial. Veo como finaliza el partido que he venido ha ver y que por desgracia mi equipo favorito a perdido. Me levantó y bajo de las gradas, me dirijo a la tienda improvisada, tengo tanta sed, cuando llegó pido una botella grande de agua.
Me siento en el césped a pocos metros de la tienda y bebo con calma.
Veo que llega uno de los encargados, para supervisar que todo este en orden, aunque en realidad ni una mirada dé a la cancha. Otro encargo llega hablando con un chico, parece explicarle, el chico va ataviado con el mismo uniforme que los guardias, pero cuando alza la cara, veo que no lo conozco de nada.
Es guapo, tendrá veintiuno o veintidós años, pero a primera vista se ve que es muy engreído, incluso camina con una chulería, haciéndose lucir.
"Un perfecto idiota" pienso, haciendo cita a una de mis amigas. Cuando vuelvo a mirar hacia su dirección, como si el destino lo planease, nuestras miradas se encuentran. Se muestra serio pero enseguida cambia y muestra una sonrisa, pero no una sonrisa adorable y clara, es una sonrisa pícara demostrando lo cabron que es.
Pongo los ojos en blanco, no se si me equivocare, pero presiento que ese chico me hará enojar y el disfrutará con ello.

jueves, 16 de abril de 2015

Llevaba 6 meses viéndolo a medias y aunque intentaba no podía comprenderlo, aunque es obvio que no puedes comprender a una persona con sólo verla.
Y bueno estoy aqui, contemplando una noche con estrellas salpicadas, sentada en una banca, distraida, viendo la nada. Entonces de una puerta sale él, camina con una chuleria, se detiene por unos instantes y creo que me mira. Digo creo porque no volteó a verlo, no quiere entrar ahora en una batalla de miradas, esa muy común que peleamos cuando nos vemos. Finalmente se va.
Respiro más tranquila y es que su presencia me incomoda, es como si no pudiese controlar la situación y eso me frustra, me enoja y me desespera. Sí, lo odio, lo odio mucho. De reojo veo que regresa de donde sea que haya ido y distingo un olor a tabaco.
¡Madre mia! Esta fumando, otra vez ese porte de chico malo, cuando lo veo da la impresión de querer reprimirse, que se quiere relajar un poco fumando, sin llegar a verse como un vicio. A medio cigarro se detiene y lo apaga, respira y vuelve a entrar por la puerta en la que hace sólo unos minutos salió. Yo sigo aquí en la banca, pensando en que desde el principio tenía razón. Es un perfecto idiota, pero cuando se muestra sin poner un escudo ni nada, parece lindo. Si es guapo, pero muy... muy... creído y muy peligroso para cualquier chica que piense en cuentos de hadas y Príncipes azules, o bien para una chica indecisa, aunque la verdad, para mi la decision esta tomada. NO.

viernes, 3 de abril de 2015

Una de cal por todas las de arena o como sea que se diga. He planeado restarle importancia, jugar un poco, porque sino puedes con el enemigo unetele, pero el destino es caprichoso con los planes del amor hasta donde yo lo veo. Cada esquina ir precavida y cuando sientes que no estará por ahí, el destino dice "mira a cualquier lado ahí esta" como si el fuera el cómplice se ríe sabiendo que te molestara, haces caras poco amigables, pero no se conforma, muestra que tiene altas dosis de egolatría y parece disfrutar con que sufras, porque simplemente es un cabron.