-Hola... perdona por llamar tan tarde... pero hay cambio de turno y...
-¿Y?- digo aún dormida, Alberto ha marcado siendo las dos de la madrugada- ¿te cambian?- digo más despierta.
-Si- suspira- No me iré pero...
-¿Pero que?
-No te podré ver... el turno es de 12 horas por 12 horas, hasta que se consiga quitar a los paramédicos nuevos, en cuanto a seguridad hay un revoltijo unos para un turno y unos para otro... por si... bueno esta así.
No se si la última información va con alguna intención de molestarme, pero trató de tomarlo con tranquilidad, Alberto me explica que el cambio sólo durará para ellos un mes, que se pasará rápido y tal.
-¿No se han secado las rosas?-dice tratando de contener el enojo.
-¿Rosas? ¿Que rosas...?- mi voz se apaga en cuanto se de que rosas habla.
Jamás las puse en un florero y las lleve a mi habitacion. Llegando a mi casa lo que hice fue tirarlas y olvidarme de ello, me dio un poco de pena, pero jure que no volvería a aceptar otro regalo de Andrés.
-Fue interesante enterarme de ello, miraba una foto en donde estábamos los dos, hace meses. De repente el llegó y suspiro, ya sabes mostrando su chulería y me dijo "jamás lograrás hacerla feliz" lo mire y tenía unas ganas de golpearlo pero el continuo "eres demasiado predecible, ella necesita a alguien que la sorprenda que desordene su vida, que la haga enojar y reír al mismo tiempo, así de fácil" traté de calmar todo y le dije "claro que bien la conoces" pero el sonrió y me dijo "si por eso hoy le regale unas preciosas rosas, seguro que la hizo reír y enojar, la tome desprevenida, te olvidas de ella" perdoname no me contuve y le Di un puñetazo...
-¿que hiciste... que?-digo atónita- no puedes meterte en problemas así por que si.
-¿Y el puede hacer lo que quiera?
-Ni siquiera conserve las rosas, están botadas en la basura.
-Ese tipo esta metiéndose en donde no lo llaman...
-El es así, lo sabes.
-No se como terminará esto y yo te juro que...
-Mañana hablaré con él- lo interrumpo- no lo quiero y no puede hacernos más daño, si ... queremos un oportunidad... debemos hacer todo lo posible para que se haga realidad... como antes.
-Esta bien... cariño descansa-dice aún cortante.
-Descansa.
Me levantó de la cama y camino nerviosa, el prometió que a nadie le diría lo de las rosas pero veo que no es así, tal vez el vio en mi mirada el miedo que eso suponía, que Alberto se enterara y esto se viniera abajo, no hay otro remedio, tengo que dejar las cosas claras con el.
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