Despierto con un horrible dolor en mi cuello, no he dormido en buena postura y con el frío de la lluvia han causado el dolor. Anoche antes de dormir doble bien la chamarra de Andrés y la escondí, no quiero que nadie se entere de que el me ha traído a casa, les daría un no se que.
¿Porque?
Bueno porque Andrés es Andrés. Un chico con toda pinta de ser malo, un engreído, descarado y pícaro. Alguien muy guapo pero con quien definitivamente no saldrias ni en esta ni en otras vidas.
Uffff... me levanto y con movimientos circulares trató de desaparecer el dolor. Tomó mi teléfono y veo con son las 8:40, supongo que nadie se ha molestado en despertarme y todos se han ido ya. Bostezo y decido bajar a prepararme el desayuno. En diez minutos tengo picada dos manzanas y una rebanada de melón. Hace tiempo que no como mucho y no es que sea para adelgazar o algo, es que simplemente no tengo un apetito tan voraz. Tengo mucha pereza de ir al comedor así que me quedo en la cocina. Como despacio, sin una sola preocupación aparente. Entonces tocan el timbre.
-¿quien es?- digo nada más al llegar a la puerta.
-Busco a una señorita que el día de ayer se quedo con mi chamarra- apunta irónico. No abro, subo a mi habitación y sacó de su escondite a la chamarra, bajo sin prisa y abro la puerta, Andrés mira hacia otro lado pero en cuanto me ve de reojo voltea esbozando una sonrisa- Hola- me dice de una forma que me hace recordar a Chris Pine en el diario de la princesa cuando el y la princesa pasan una velada juntos y despiertan abrazados.
-Hola, perdona pero ayer intente que volvieras y ni te diste cuenta que te hacía señas, parecía loca mientras te ibas.
Hace ese gesto característico de el, pone su lengua entre la encia y el labio interior, después ríe.
-Lo siento cielo, pero es bueno que la hayas conservado y no la quemaras, ahora que tengo que devolverla...- dice mientras río y asimilo la situación... no se si se me nota que la cara se me cae... ¿se va? Pero... no... no creo- Tranquila, los cambios y despidos sólo serán a policías, no a los paramédicos- dice guiñando un ojo.
-Vaya... yo... lo siento... no pensé que ... te fueras tan rápido- pero no ha sido nada rápido ya casi se cumple un año de conocerlo.
-Bueno nena a mi también me da pena, a pesar de no conocer a nadie hice buenos amigos y me gustó estar acá, volveré de visita y espero que corra con suerte...- dice sonriendo.
-¿con suerte de que?
-Con suerte de ver tu carita- dice mientras se acerca a mi- No es seguro que yo me vaya, pero hay muchas posibilidades, en fin. Gracias por la chamarra.
-De nada- digo confusa, el se acerca para despedirse con un beso en la mejilla y comienza a marcharse, es increíble lo que me ha afectado la noticia de su "posible" cambio, si hace 7 meses hubiese estado en esta situación me sentiría contenta por no verlo más, pero las cosas han cambiado. Estoy a punto de cerrar la puerta cuando una bota se cuela impidiendo el cierre de esta. Abro y sin ningún momento de duda Andrés toma mi rostro y me besa. Se aparta y sonríe al ver mi confusión.
-Ya, ya se- alza las manos en señal de paz- tengo novio y lo quiero y tu eres un dolor de cabeza- dice tratando de hacer una voz femenina, luego rie- por si no nos volvemos a ver, recuerda este beso y si quieres presumelo- sin duda es altanero- tu también eres un dolor de cabeza- me revuelve el pelo y esta vez si si va, esta vez si cierro la puerta.
Será una pena si se va, conociendolo es muy distinto aunque se chulería sale a flote y no lo digo porque empiece a enamorarme de el, es que simplemente se ha ganado un poco de respeto de mi parte.
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